Save the Date

Os puedo asegurar que vimos infinidad de Save the Dates de internet a ver si nos servían de inspiración, pero no hay mayor inspiración que una cena improvisada en el bar más cutre de la ciudad, un vinito, un novio ingenioso y unas hermanas con ganas reír.

Y el resultado de todo esto fue una escena que no podía ser más nuestra.

Así que mejor me callo y os lo muestro porque, señores, con este vídeo sobran las palabras.

Nuestra tontería nos alcanzó, nos superó y se pavoneó con descaro.

Y si creían que esto era todo… ¡Marchando una de tomas falsas!

P.D.: No descarten que pueda volver a ocurrir una chorrada semejante en lo que nos queda de vida.

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