Acerca de

Todavía llevaba pañales cuando, según cuentan mis padres, intentaba quitarme cualquier clase de pantalón que mi madre me hubiera puesto. Y lo hacía siempre de la misma forma, llorando y diciendo: “mami, titame eto, quero un vestio pa volear”.

Volear. Una palabra inventada por una niña que no llegaba a los dos años de edad y cuya única obsesión era enfundarse en un vestido que al dar vueltas y vueltas se desplegara, enseñando a todo el mundo lo bonito que era y cuánto vuelo tenía su precioso vestido. Esa era yo, y esa era mi palabra. Cuánto más la oigo y más veces me cuenta mi madre mi propia historia, más me enamoro de ella.

Es por eso que cuando decidí crear este blog tuve claro que nacería bajo el título de Un vestido para volear. No podía ser otro.

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